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Existen más 60 empresas tipo B en Argentina

Una empresa B tiene como objetivo plantearse soluciones económicas y concretas para enfrentar los problemas sociales y ambientales mediante el uso del poder mercado y además de ser rentables para sus accionistas. Se les denomina B porque proviene de una derivación del inglés de Benefit Corporations o B-Corps.

Este número de estas empresas ha ido creciendo en la Argentina, en el 2018. Según la Corporación Andina de Fomento (CAF), a mediados del 2017 existían 45 empresas certificadas  Actualmente esta cifra se sitúa en 65 empresas certificadas con esta calificación.  Mientras  que otras 6 empresas se encuentran en el proceso para obtener este certificado.

Para obtener este certificado deben cumplir con la triple norma impuesta por una ONG B-lab que fue cofundada en 2006 por Jay Coen Gilbert. La normativa busca crear las condiciones necesarias para que prosperen las empresas que tienen vocación sostenible bajo un marco que cumplan un nuevo paradigma de ser rentables, con efectos sociales y de bajo impacto ambiental.

El paradigma del concepto de las empresas B intenta un reenfoque de la visión del éxito al plantearse la siguiente pregunta: ¿Cuál es el propósito de la empresa en el ámbito social? Por lo que los indicadores financieros se transforman en una herramienta que permite lograr los objetivos pero no es el fin último de la empresa.  Así la noción del éxito no está medido unicamente por el nivel de ganancias sino también de su impacto en el entorno social y ambiental.

En Argentina, Emprendia se constituyó en ser la primera empresa en ser certificada.  Se trata de una consultora empresarial que se ha convertido en uno de los difusores de este planteamiento de sustentabilidad.

Para cumplir este proceso de certificación como empresa B se inicia con cuestionario de evaluación que impone B-lab.  Este cuestionario impone una puntuación a diversos aspectos que afectan el entorno empresarial tales como: gobernanza, trabajadores, ambiente, comunidad y clientes.  En función de las respuestas, si superan los 80 puntos de un máximo de 200, se puede iniciar el proceso de certificación.

El cuestionario es gratuito y ayuda a las empresas hacer su propio autodiagnóstico. Pero si superan el puntaje mínimo y las empresas quieren afrontar el proceso de certificación.  Entonces, B-Lab realiza una auditoría desde los Estados Unidos, quienes exigen una documentación probatoria, hasta realizar una evaluación in situ. Esta certificación varía según el tamaño de la empresa. Por ejemplo, si la empresa factura hasta unos 500 mil dólares, se cobra una cuota anual de 500 dólares y en los casos que la facturación alcance hasta los 2 millones de dólares se cancelan unos 1.00 dólares anuales. Para proseguir con la certificación debe renovarse cada dos años.

Concluido el proceso de auditoría, sucede otro proceso que es la modificación del estatuto. Por tanto, la misión de la empresa cambia por estatuto  para asegurar que la empresa tenga un propósito social y ambiental. Por ende, la prosecución de beneficios, ventas y dividendos se transforman en un medio y no en un fin.

Natura, Aguas Danone, Patagonia son algunas empresas argentinas que ya se encuentran certificadas.

EmpresarioArgentino.com

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